viernes, 16 de enero de 2009

El tiempo no es más que una eterna espiral de eventos, no deja de girar y se para cada vez que puede para indicarte que respires y mires hacia atrás, porque viene una vuelta mas terca y alucinante… y pararse en medio de un torbellino es bastante difícil… de hecho jamás pude pararme…y me dejé llevar por la corriente esperando a que diera otra vuelta más en mi enredada cabeza… Hace tiempo me di cuenta que cuando el mundo se va de bruces al suelo hay que pensar que la vida es solo un interminable sueño… si no piensas así, donde te escapas cuando una lagrima te viene a buscar detrás de los hielos… Donde te escondes si el sonido de sus labios patenta la señal de los sentimientos más añorados y ocultos a ti… aquellos incrustados en las fibras del alma y que se te revelan en un momento de pasión de guerra… En lo mas hondo de mi pensamiento a la sombra de mi sombra a la sombra de lo que fue, a la sombra de otro amor, la sombra de nadie, que no se puede cambiar y traspasa las ojeras y es mas presente que toda angustia, tu voz y esos pequeños actos de sinceridad se revelan a mi suerte… Silenciosamente en mi orgullo comprendo la embestida, tal vez esperas que la bomba explote y ojala que el daño sea ínfimo, que las palabras no muestren todo su poderío, filtrándose en las márgenes de la destrucción… Pero están ahí, confundiendo la luz y la sombra, arañándote el corazón y sacando las espinas de tus pies, siempre en un intento agonizante de quedar bien parado… Después de quemarme con las llamas de fuego, ver en sus palabras el retorno deseado del anillo, sentir abrazar esa espalda ya colmada, el brillo de sus ojos y entrelazar los dedos en la calma lejana mas otros detalles que ya olvidé y están en las márgenes del dolor, me mantengo en espera… ya el alma ha dado una vuelta completa alrededor de sí misma, la divina angustia de plasmar en la palabra precisa la emoción colocada en el vértice ideal de mi espacio, me hace contornear en la duda… El tiempo no se queda quieto, el fuego no se apaga bajo el sol, se fueron algunos recuerdos en el eco de mi miedo y se desplazan las mareas donde te busque incesantemente, nace mi humilde arco iris en tus rincones inyectados de luz y en tus caudales pasados y no contenidos… Siempre supe que la luna obtuvo su luz porque no temió enfrentar la noche y hoy en tus ojos y mi letra me pongo la careta nueva de mi felicidad, Intentando ocultar todos mis posibles sueños, tratando de descifrar esa mirada y el gusto complaciente de los recuerdos que no son los míos, porque si dejo de soñar, si oculto toda la verdad como siempre para seguir amándote…me quedare eternamente a la sombra de tu ser, prometiéndonos un mundo ya pasado y un sinfín de atardeceres mutilados.

Sobre el campo ya fecundo yo con esfuerzo sembré y logre cosechar solo recuerdos de su ayer.

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